El que nace mortal, camina hacia la muerte. El que nace inmortal vive en ella.
































































Las nubes son mi casa ,la oscura noche mi morada , el pensamiento mi arma y mi defensa el papel

Este es mi corazón , hacer un buen uso de el

viernes, 17 de septiembre de 2010

Verdad II

Soy yo otra vez, la que describió como era su mundo sin el y quiso mostrárselo.
Hable ayer de comó me arrebató mi corazón y se apodero de mi alma, de comó su ausencia me hacía darme cuenta de cuan es mi amoe por el, de que le debo cada segundo de mi existencia y que no habría felicidad más plena que pasarla con el.

En esta ocasión mi carta trata sobre como el ver aparecer su imagen acelera mi ritmo cardiaco y hace volar mi imaginación.
Mis ojos hacen contacto con su figura, la recorren, mi cuerpo la desea. Su poder de atracción no tiene fin. Su boca hace contacto con la mía entonces mi cabeza es una hilera interminable de pensamientos que se agolpan intentando salir, pero la verdad es que de allí no sale nada en claro y todo se disipa como si no hubiera existido nunca.
Explicare pues la sensación que produce en mí sus brazos, esos brazos de color porcelana que rodean mi cintura cada vez que ven ocasión. Su suave tacto es adictivo, recorrerlos con mis dedos es una delicia.
Son sus labios la puerta del cielo y su cuerpo un pecado que pocos conocen.
El tacto calido de su torso, su palpitante corazón todo ello me hechiza.
Todo el se vuelve un lienzo en blanco para mis manos, las palabras sobran una mirada lo dice todo, nada que yo aquí pueda escribir se igualara a ellas. es imposible, por muchas palabras que sepa, por muchas que utilice una mirada lo dirá todo y las palabras nada. Una vez más el lenguaje no verbal a ganado al verbal, es una batalla que lleva perdida siglos.


Firmado: Claudia

¿Que fue lo que me hiciste amor mío? ¿Dime el por que de esta sensación?
¿Por que no puedo escribir a no ser que seás tu mi musa?
Dominaste mi pensamiento, lo aprisionaste y ahora solo piensa en ti.

Carta de Claudia para Claudia 18/09/10

jueves, 16 de septiembre de 2010

Verdad



¿A que la palabra soledad perdió el sentido hace ya aproximadamente dos meses ?
Y solo reaparece cuando el no esta.
Realmente lo que reaparece no es la soledad en si, sino un sentimiento que tu misma creaste para describir su ausencia.
Llega un momento en el cual hasta su olor te hace falta, crees olerlo entodas partes e inconscientemente te aferras a el.
Una de las sensaciones más agradables puede ser la de su olor impregnado en tu ropa, en tus brazos en ti. No se como lo hace pero cuando lo hueles te sientes en casa, te sientes protegida, a gusto. Otro cautivador sentimiento es el de su mirada clavada en ti, sus ojos en los tuyos, la profundidad de su alma a simple vista. Crees verlo todo y nada, es el infinito ante tus ojos.
Te das cuenta de que has encontrado tu perdición, y lo descubres en el momento que miras su angelical rostro, esa hermosa cara que queda grabada a fuego en tu retina y se cuela hasta lo más hondo de tu pensamiento, llegando incluso a capturar tu corazón, tomarlo como rehén para no volver a verlo nunca más, no al menos donde antes estaba.
En un instante comprendes por que los planetas giran alrededor del sol, por que la luna orbita circularmente a la tierra e inevitablemente lo comparas con tu situación.

Tu pensamiento ante esto reacciona de una manera muy curiosa, se pregunta si quizá le quieres demasiado, aun que más tarde piensas, realmente que más da.



Firmado: Claudia.


El amor es algo que hasta que no lo sientes no lo comprendes. Hasta ese momento es un mundo desconocido, nadie puede saber de el sin haberlo vivido.


Carta de Claudia para Claudia 17/09/10

viernes, 9 de julio de 2010

Je t'aime ma vie

Es de tierra humeda
el color de tu mirada,
es la noche en tu pelo
lo que me tiene hechizada.

Blanco lino
predomina en tu cuerpo.
Y el latir de tu corazón,
puede resucitar a los muertos.

son tus brazos parte de mi.
Es tu sonrisa lo que me hace feliz.

Eres mi sol, mi luna y mis estrellas.
Tu, en mi universo, el que más destellas.

jueves, 24 de junio de 2010

Venecia





Venecia, magico lugar. Donde el carnaval cobra vida y el misterio se vuelve algo normal y lógico. El viento mueve las aguas de los canales removiendo antiguas historias de nobleza y reyes.
Y por que no, tambien de muertes , asesinatos y calamidades nocturnas.
En carnaval todo se llena de luz las calles sienten las pisadas de la raza humana caminando por ellas con paso frenetico.
Bailes, fiestas, salones y mascaras son los protagonistas de cada noche, son el centro de atención. Los fastuosos vestidos no son menos, cada uno diferente,más espectacular que el anterior. Los olores de las telas, los vivos colores hacen sentir a uno especial una persona diferente, como más perfecta.
Ningun rostro esta a la vista, nadie es más bello que otro, solo las mascaras les diferencian son lo que los distingue a unos de otros para no dar lugar a confusión.
La musica suena, nunca cesa da vueltas y mas vueltas en un carrusel eterno de inmortalidad. los olores se intensifican, los perfumes huelen mejor y el intenso aroma de las rojas rosas es mas magnifico que nunca.Es como si siempre hubieras pertenecido a la ciudad y la ciudad te perteneciera.
Eso es venecia y al que no le guste que heche la vista al frente y opine por si mismo

Piano ( esa llave del alma)

¿ Es el piano una forma de cantarle al alma?¿ Acaso la agranda de alguna manera? No lo se, para mi es, almenos una manera de abrir el corazón de todo soñador, de llenarlo de ilusiones, hacerlo vibrar, bailar al son de la melodia, y sobretodo una puerta a la imaginación.
Con solo tocar sus teclas, no hace falta que emita sonido alguno, vienen a la mente de uno maravillosas historias mezcla de recuerdos olvidados de una vida pasada y sueños por cumplir. Es una sensación que recorre todo tu cuerpo sin dejar ninguna parte escapar.
Es entonces ya cuando el sonido se hace oir el momento de dar rienda suelta a tus desbocados pensamientos, dejarlos libres, sin ataduras.
Las notas se deslizan por tus oidos, memorizas la canción, la tarareas y, por un instante se hace dueño de ti, te controla, vuelve a la vida atraves de tu cuerpo.
Esto es lo que ocurre cada vez que sentimos la música, aunque nosotros ni nos demos cuenta de ello.
Para una futura historia o libro

No me llames,
no me busques.
No formas parte de mi.

No me ames,
no me toques.
Yo puedo vivir sin ti.

La niebla nubla
mi corazón,
los sentimientos
carecen de pasion
y las palabras
se tornan polvo

sábado, 29 de mayo de 2010

Dolce ( Parte I)

El sol se escondía en el que fuera a ser el primer día del fin, Los edificios ardían a mis espaldas y mi amada ciudad se iba desvaneciendo poco a poco. Ya caían las casas y los ensordecedores cañones me destrozaban el alma. Como era posible que una persona como yo acabara de una manera tan despreciable y ruín. Yo que fui esposo y padre, ahora les dejaba a su nefasta suerte, les arrojaba a los brazos de la muerte con total seguridad.
Por una parte me alegraba de ello, empezaría una nueva vida y ya nada sería como antes. Pero la culpabilidad ya corría por mis entrañas, y lo hacía a una velocidad envidiable, me retorcía el corazón de tal manera que por un momento llegué a pensar que este iba a explotar y una oscuridad impenetrable se apoderó de mi vista unos segundos. Pero fueron suficientes para darme cuenta de que debía abandonar mi escondite para salir a cubierta. Subí unas pequeñas escaleras de madera raída y desgastada por el tiempo que daban a una trampilla que no me costó mucho abrir, pasé por ella saliendo al exterior de un salto, descubriendo a mis ojos la magnífica luz de la luna bañando con su luz el impresionante navio, esa caracteristica luz plateada que a todo objeto llena de magia. pero una estampa más hermosa que su propia luz acontecia en ese momento con su ayuda, el fuego lejano se fundía perfectamente con ella formando macabras escenas en el firmamento. Ninguna estrella podía verse tras aquella exivición de magnificencia, ninguna en todo el cielo. Las velas ondeaban al viento con gran vigor y el mastil amenazaba con romperse en aquel mismo instante si el viento no cesaba de inmediato.
Miré a mi alrededor y pude hacerme una idea de las verdaderas magnitudes de la superficie del barco pirata. Era exageradamente grande y voluminoso.No había nadie ¿Pero entonces quien dirijía el barco? Entonces la ví, una mujer de largo y rizado pelo violeta hasta la cintura, sus ojos grises enmarcados en su pálido rostro inspiraban misterio y curiosidad, no podía mirarla a la cara, algo en ella me hechizaba hasta llegar al borde de la locura y su cuerpo de ninfa de los bosques no hacía más que aumentar mi obsesión, me acercaba ya automáticamente atraido por su belleza cuando ella se percató de mi presencia. pero ya las piernas no respondían a mis órdenes, se movían a propia voluntad sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Podía ya notar su respiración en mi rostro, su pelo ondeante al viento en mi camisa. El tiempo se había parado en ese instante, la sensación de eternidad ya surcaba todo mi cuerpo, y fue entonces cuando ella me sonrió, con una sonrisa capaz de iluminar la más oscura noche y sanar al moribundo más desesperanzado, una sonrisa radiante, bondadosa, que caló hasta lo más ondo de mi corazón. Ese corazón que minutos antes se retorcía de dolor, ahora estaba más sano que nunca. Una brisa otoñal nos rodeaba y la plateada luna nos espiaba envidiosa. No podía existir un momento y lugar más mágico que este.
-¡¡Prenderle!!
Se oyo rompiendo el momento, y una horda de horrendos monstruos deformes cada uno más feo que el anterior se abalanzó sobre mi separandonos con gran brusquedad, intentamos aferrarnos el uno al otro sin resultado, cuanto más lo intentabamos más separados estábamos. escapé pero pronto volvieron a darme caza estampandome de un duro golpe contra el suelo.
Cuando desperte volví a hallarme en el interior del barco dudando de si lo que había vivido era real o un agitado sueño, poco tiempo tardé en aberiguar que no había sido un sueño ya que las magulladuras de mi cuerpo se encargaron de recordarmelo tan pronto como desperté.
Un olor pútrido llegó a mi nariz provocandome una arcada seguda de un vómito. Me encontraba en el lugar más frío, oscuro, e inospito de toda mi vida. Las ratas correteaban por mis pies sin advertir mi presencia.
por fin logre localizar de donde venía el olor que estaba poniendome enfermo, se trataba de una pila de al menos cien cadáveres de hombres atraidos por la bella hija del capitan. Atraidos seguramente de la misma manera que fui atraido yo.








CONTINUARA...

lunes, 17 de mayo de 2010

Reflexión

El amor es
tan cruel,
como divino.
Tan apasionado,
como mezquino.

Mil rosas clavadas en
un corazón de espino.

Acelera el pulso,
apacigua el llanto.
Late, late cúrate de
espanto.

El amor, es
un navio.
Surca el mar
corazón mío.
Arriad las velas.
Recoged el ancla.
Viento en las venas,
paz en calma


Amor

mil cosas quiero decirte
una de ellas esto es:

¿ Que es esto que
me hace no dormir?
¿Que es esto que
no me deja ni vivir?


Sentimiento encontrado
hace poco recobrado.
No recuerdo su nombre,
solo se que era hacía un hombre.


En mi interior,
escondido se hallaba.
Ah! sí amor se llamaba


Amalia

La historia que va ligada a esta ilustración es una historia de amor cortés. De las que se llevaban en los siglos XII y XIII( En la provenza) llevada al romanticísmo.

En el año 1821 nació la que fuera a ser mi amor imposible. Se llamaba Amalia y es y será para mi, hasta el fin de los días, la mujer más hermosa que a pisado este mundo.
No podía encontrar forma de acceder a ella, es más no había. Más de un millón de veces lo intenté. Se convirtió en mi obsesión. No comía, no dormía, no al menos sin pensar en ella, en sus cabellos rizados, en su estilizado cuello, todo me atraía de ella.
Cuando Amalia nacío yo solo tenía cinco años de edad, pero aun así quede prendado de su belleza desde aquel instante.
La ví crecer, y cuanto más avanzaban los años más lo hacía mi locura.
Cada vez era más bella y yo más pobre. Yo solo era un pintor, un simple mortal con metas inalcanzables.
¿Como podía yo hacer de ella un ser inmortal, que fuera recordada para siempre jamas y fuera admirada por todos?
La idea se me ocurrió el 3 de mayo de 1853.
Haría un retrato de ella, uno tan perfecto que perduraría sin ser restaurado toda la eternidad. El problema ahora era como entrar a su palacio sin que ella solicitara los servicios de un pintor.
No tuve que preocuparme por eso durante mucho tiempo por que el día 6 de octubre del mismo año fui llamado a su palacio en el condado de Vilches para hacer un retrato.
Allí estaba, más resplandeciente que el mismo sol, esperando a mi llegada, a hacerla inmortal.
Tres meses tardé en hacer el retrato y fue tal su ilusión por verlo, por ver como había quedado mi obra,que no pude negarle el acceso a mi austero estudio.
tanto le gustó su retrato que me pagó más de lo acordado, llebandoselo ella misma en el acto.
Fue expuesto en su habitación, donde lo veía cada mañana al despertar.
Pasaron los años y ella se casó. Fue tan mi dolor que dejé de pintar. Ya nada salía de mi mente, no tenía ideas, rechazaba los contratos y me encerré en mi mismo volviendome huraño y arisco.
Todos los días visitaba su palacio, todos los días me quedaba en la puerta con la esperanza de poder verla de nuevo.
Intenté hacer otro retrato de ella en mi estudio. Pero nada, todo lo que salía era horrible, indigno, penoso.
Muchos años duró mi pena, hasta el día en el que al fin sequé mis lágrimas para siempre.
Ese día fue el 18 de julio del 1874. Amalia había muerto y se hizo una gran misa en su honor a la que asistió toda la corte y a la que decidí presentarme.
Allí estaba su cuerpo sin vida tendido sobre un lecho de satén rojo y un ataud de roble oscuro.
(La tapa estaba abierta descubriendo su cuerpo)
Llevaba un vestido de terciopelo azul tejido a mano. El vestido plagado de volantes y puntillas marcaban la silueta delgada y bien torneada de mi difunta amada.
Me acerqué al féretro con cuidadoso sigilo y besé su frente fría y sin vida. Antes de irme me despedí de ella una última vez y, veloz como el rayo, salí de la Iglesia.


Lo que nunca se sabrá- al menos que se lea esta historia- es que en el cuadro de Amalia, en la parte inferior a la derecha pueden leerse unas líneas que yo mismo escribi tras su muerte. En ellas me despido de ella para siempre y le confieso mi amor eterno.

De no ser por Claudia esta historia no seria sabida ya que yo mismo la dije que la escribiera para mi.